Qué es la Inteligencia Emocional

Muchas personas sienten que su vida es una suma de circunstancias y relaciones que van yendo y viniendo despertando todo tipo de sentimientos sin aparente lógica y sin un fin determinado. Pasan por todo tipo de estados emocionales como la ira, el miedo, la frustración, la angustia, o bien la alegría, el placer, la diversión, o incluso la tranquilidad y el sosiego, como reacción a los acontecimientos y situaciones de la vida. Su comportamiento refleja dichas emociones y sus pensamientos las refuerzan.

Algunas de estas personas, empiezan a preguntarse si verdaderamente están a merced de la realidad que les rodea o bien pueden tener algún tipo de protagonismo en la misma. Surge en ellas la imperante necesidad de mantener un equilibrio constante en estados emocionales que les beneficien como la felicidad.

Entonces comienzan a hacerse preguntas, ¿hasta qué punto son las circunstancias y los demás los que me hacen sentir así? ¿Tengo alguna responsabilidad sobre mis propias emociones y pensamientos? Y si es así, ¿puedo ser capaz de poder gestionarlos adecuadamente? Y si soy yo quien creo de forma consciente mis pensamientos y emociones ¿podré entonces cambiar la tendencia a pesar en negativo y eliminar sentimientos que me hacen sentir mal? ¿Facilitará también mis relaciones con los demás?

Estas son, lo que denomino "Preguntas Inteligentes" porque permiten a la persona tener una actitud de apertura y escucha que son fundamentales para poder adentrarse en el proceso de la Inteligencia Emocional. Pero sigamos con las preguntas:

Cuándo se Origina:
El concepto de Inteligencia Emocional tiene un precursor en el marco de la Inteligencia Social por parte del psicólogo Edward Thorndike quien en 1920 la definió como "la habilidad para comprender y dirigir a los hombres y mujeres, muchachos y muchachas, y actuar sabiamente en las relaciones humanas".

La expresión "inteligencia emocional" la introdujeron por primera vez en el campo de la psicología en 1990 los investigadores Peter Salowey y John D. Mayer definiéndola como "la capacidad de percibir los sentimientos propios y los de los demás, distinguir entre ellos y servirse de esa información para guiar el pensamiento y la conducta de uno mismo".

Este concepto sería presentado mediáticamente por Daniel Goleman en 1995 con un libro de gran éxito. En su libro La inteligencia emocional en la empresa (1998) se refiere a la "inteligencia emocional" como "la capacidad de reconocer nuestros propios sentimientos y los ajenos, de motivarnos y de manejar bien las emociones, en nosotros mismos y en nuestras relaciones".

Qué es:
La Inteliencia Emocional es el uso inteligente de nuestras emociones para que nos ayuden a guiar nuestra conducta y nuestro proceso de pensamiento y tomar las decisiones más adecuadas a nuestro bienestar sabiendo cómo interpretar las necesidades de quienes me rodean y mejorar las relaciones con los demás.

Qué beneficios aporta:
Las personas que aplican la inteligencia emocional en sus vidas:
  • Reconocen las emociones que sienten y la razón que subyace tras ellas
  • Perciben la conexión entre lo que sienten, piensan, hacen y dicen
  • Tienen autodomínio emocional para controlar su impulsividad y regular las emociones negativas
  • Mantienen la serenidad interna ante situaciones de presión
  • Se sienten seguras de sí mismas, se quieren y se aceptan tal y como son
  • Saben identificar y comprenden los sentimientos y preocupaciones de los demás
  • Se relaciona positivamente con los demás y su entorno

En qué consiste:
Es un proceso que parte de la identificación, comprensión y autodominio de las emociones y pensamientos de uno mismo que se traduce en el autoconciencia y el autodominio.
Para después ser capaz de identificar y comprender las emociones y procesos de pensamiento de aquellos con quienes nos relacionamos.

Cómo se logra:
Aprendiendo a aprender de nuevo.
Pero para que la vida se convierta en algo auténtico han de darse algunos cambios. Y todo cambio requiere de una actitud abierta, valiente, paciente y perseverante, y de un pensamiento: "el cambio ayuda a crecer".

Sin embargo no se puede crecer sin tomar riesgos. A veces nos resistimos al crecimiento porque implica arriesgarse y tenemos miedo a lo desconocido o miedo de perder algo. Ese tipo de temores son normales cuando nos enfrentamos a nuevas situaciones.

El principal obstáculo al cambio son las garantías del resultado. Queremos ver resultados rápidos y duraderos…; Cuando queremos garantías o creemos que las necesitamos nos limitamos a nosotros mismos.
Porque en la vida no hay garantías solo oportunidades. Si no lo intentas, nunca lo sabrás.

La Inteligencia Emocional nos ayuda a ser más conscientes de cuáles son nuestras emociones, cómo nuestro cuerpo responde y reacciona ante ellas, y cómo podemos influir y dirigir nuestras emociones a través de nuestro pensamiento y vicebersa.

Con todo este conocimiento seremos capaces de crear un diálogo interior más sincero, sano y constructivo, que nos permita conocernos y aceptarnos mejor, identificar y potenciar nuestras virtudes y cualidades. Querernos y aceptarnos tal y como somos, y crear la vida que deseamos para nosotros y los demás.


Susana Cabrero
Directora Asociación Cúspide