Aceite de Oliva Virgen: el mejor aliño para tu salud

Hablar de Aceite de Oliva Virgen extra es hablar de salud. Debido a  sus propiedades nutritivas y curativas sobre todo en el aparato digestivo y cardiovascular, ya que es un excelente antioxidante y además aporta beneficios al sistema óseo facilitando la absorción de calcio en los huesos y actuando como preventivo en enfermedades óseas.

¿Qué otros usos tiene el Aceite de Oliva Virgen?


Probablemente el uso externo más popular del Aceite de Oliva Virgen es en la piel, se utiliza frecuentemente en la elaboración de cremas para el cuidado del cutis especialmente en mascarillas, limpiadoras y cremas nutritivas, porque proporciona humedad y mantiene la piel mucho más suave, más sana, y libre de arrugas. Un Aceite de Oliva Virgen Extra de calidad, y sobre todo ecológico, se puede aplicar directamente sobre el rostro con un ligero masaje.

También es utilizado en:
  • El cuidado de las uñas aplicando un masaje sobre las cutículas antes de irse a dormir porque previene las estrías de las uñas.
  • El masaje en los pies activa la circulación y ayuda a su descanso
Puedes aprender a utilizar el aceite de oliva en cosmética natural a través de nuestros cursos. En ellos aprendes a elaborar cremas, ungüentos, así como las aportaciones del aceite de oliva virgen en la alimentación para nivelar el PH, factor imprescindible para mantener la piel sana. 

El Aceite de Oliva Virgen ecológico

Todas las variedades de olivas producen excelentes aceites vírgenes -cada uno con sus características particulares- siempre y cuando las aceitunas estén sanas, se molturen el mismo día de la recolección y el aceite se almacene de forma apropiada.

El aceite de oliva ecológico recupera el sabor, olor, color y las propiedades físico-químicas tradicionales del aceite, al obtenerse exclusivamente de aceitunas sanas y en su punto de maduración. En el campo, la producción de oliva ecológica, respeta el medio ambiente, utilizando únicamente productos naturales y evitando el uso de productos químicos y sintéticos con el potencial de perjudicar al ecosistema y a la salud de las personas. 

Este aceite se extrae en almazaras donde sólo se utilizan procedimientos mecánicos o medios físicos en condiciones especialmente controladas, que no producen alteración del aceite. Las aceitunas se molturan (extraer el jugo de la aceituna) el mismo día de su recolección, para evitar que el agua que contiene el fruto de la oliva fermente y oxide el aceite. Reduciendo el tiempo de almacenado se evita el deterioro de la calidad del aceite final (Atrojado: aroma y sabor de algunos aceites extraídos de aceitunas que han fermentado debido a que han estado apiladas más de 48 horas).

El ahorro de agua con este método hace que no se produzca tanto alpechín (líquido negruzco y fétido que se obtiene al presionar o centrifugar la pasta de aceituna molturada), lo que reduce enormemente el problema medioambiental que siempre se ha habido en el tratamiento de los residuos generados en la elaboración del aceite de oliva.  Este proceso consiste en que la pasta no se fluidifique (volver fluida la pasta de la aceituna para facilitar la extracción del aceite), habiendo sólo dos salidas: el aceite y la parte sólida u orujo (residuo de la aceituna molida y prensada, de la cual se saca aceite de inferior calidad.) 
El alpechín en este caso es mucho menos abundante que con otros procesos y sale junto al orujo. 

El aceite pasa posteriormente a su limpieza añadiéndole agua y utilizándose para ello una centrifugadora vertical con dos salidas que separan el aceite, dejándolo listo para su almacenamiento. Este almacenamiento se realiza en grandes depósitos de acero inoxidable o fibra de vidrio que están ubicados en espacios con luz y temperaturas controladas. 

Para saber más sobre la elaboración de Aceite de Oliva virgen extra conoce a Chema que lleva a cabo una gran labor de concienciación y divulgación.