Propiedades nutricionales de las castañas


La castañas es un fruto seco, pero es uno de los menos calóricos porque su contenido en grasas es muy bajo. Si se compara con las nueces estas últimas poseen tres veces más calorías, solamente un 4 % de agua, un 60 % de grasa y un contenido muy bajo en hidratos de carbono que no llega al 14 %.
Los hidratos de carbono son considerados como la fuente de energía más importante.



Propiedades nutricionales de las  castañas:
Materia seca: 50%
- Carbohidratos............. 800
- Proteínas...................... 80
- Grasas........................... 60
- Celulosa........................ 40
- Otros............................. 40

Esta composición nutricional hace de la castaña un alimento completo, dado su elevado valor energético (por los hidratos de carbono) y proteico. Las castañas poseen abundante riqueza en vitamina B, pero parece ser que solo puede asimilarse en su totalidad cuando se comen crudas dado que la cocción estropea este elemento. Mucho más interesante es su riqueza en potasio y hierro , un mineral muy interesante por sus propiedades para controlar la retención de líquidos y favorecer la diurésis. El potasio es muy interesante para evitar la hipertensión. El hierro, por su parte, es necesario para la producción de hemoglobina. Unos niveles adecuados de hierro son necesarios para prevenir la anemia.

Un puñadito de castañas asadas o cocidas puede servir de ayuda para evitar comer otros alimentos ricos en grasas por lo que, comidas con moderación, resultarán de ayuda en regímenes de adelgazamiento.  Su elevado contenido en fibras las hace muy interesantes para evitar el estreñimiento.

La forma más sana de comer castañas

La digestión de un alimento tan rico en hidratos de carbono requiere una buena ensalivación por lo que deben masticarse con cuidado para que puedan digerirse bien. Por lo tanto, si vamos a comerlas en forma de purés o cremas es conveniente introducir algún ingrediente que nos obligue a masticar, y pueden ser las mismas castañas troceadas.

Cómo cocinar las castañas
La cocción de las castañas favorece la transformación de los hidratos de carbono y los convierte en un alimento más digerible, evitando al aparición de gases que normalmente acompaña a la ingestión de castañas crudas. Cuando las castañas se cuecen o se escaldan en agua hirviendo, se  puede quitar la piel más fácilmente, aunque siempre que estén calientes, en cuanto se enfrían la piel vuelve a pegarse de nuevo.

La forma más habitual de cocinarlas es asarlas sobre una sartén, o bien introducirlas al horno de 5 a 10’. Previamente deberá hacerse un corte en la piel para que no revienten. Deben removerse constantemente para evitar que se quemen y se comen calientes. Las castañas asadas se venden habitualmente en invierno, durante la Navidad, en las calles de las grandes ciudades por personas llamadas castañeras que poseen unas pequeñas paradas sobre las aceras de las principales calles. Cocidas así resultan muy apetitosas y aromáticas.

Otra forma de prepararlas es hervirlas en un recipiente con agua. Para ello, al igual que en las castañas asadas, se les practica un corte y se dejan en agua con sal hirviendo durante 30 a 45 minutos. Posteriormente, y cuando están tibias se les quita la corteza.
La gastronomía nos proporciona un sinfín de recetas donde poder incluir  las castañas como plato único, como acompañamiento o como guarnición.

Asegúrate que las castañas que consumes proceden de castaños que no han sido tratados con productos químicos ni pesticidas. 

http://www.cabrero.info/ficheros/menucastanas.pdf ¡Disfruta con nuestro menú de castañas!

Pincha en la imagen y accede al PDF donde encontrarás un delicioso y nutritivo menú elaborado con castañas.